La edad en los esports

La carrera de los deportistas profesionales es corta e intensa. Son pocos los futbolistas capaces de seguir compitiendo al más alto nivel una vez pasada la barrera de los 30 años. Aún menos los que consiguen superar los 35. Estos jugadores deben dejar paso a jóvenes más frescos a los que ya no pueden hacer frente. Parece algo claro que los deportistas de élite tienen fecha de caducidad.

El entrenador de de Mad Lions, hablando con su equipo. Foto de Hara Amorós y propiedad de ESL Spain.

Cuando miramos a los esports, este fenómeno no es muy diferente. Aun siendo una categoría aún en pañales, ya ha habido varios deportistas que se han retirado. Su edad ya no les permite tener los mismos reflejos, la misma respuesta rápida que se necesita en esta disciplina. Pero, al igual que hemos señalado en el deporte tradicional, llegan otros más jóvenes capaces de seguir ese ritmo que el veterano ya no alcanza.

La diferencia entre estos dos tipos de jugadores suele ser abismal en algunos aspectos. Ambos tienen sus ventajas y sus inconvenientes, tanto dentro como fuera del juego. Es necesario reconocerlas y usarlas en favor del equipo.

Parece algo claro que los deportistas de élite tienen fecha de caducidad.

Mientras el novato aterriza con energía a rebosar, ganas, habilidad y reflejos, suele ser muy inestable y es necesaria alguna figura dentro del club capaz de reconducirlo y mostrarle el camino. Un deportista joven, cualificado y sensato no es algo fácil de descubrir pero, una vez encontrado, se convertirá en una de las piezas más importantes del grupo.

Por otro lado, el veterano tiene un gran bagaje de experiencias; ya conoce el mundo en el que se mueve y sabe lidiar con los problemas que encuentre. Sin embargo, muchos de ellos caen en malos hábitos arrastrados a lo largo de su etapa deportiva. A su edad es muy difícil ya moldear su personalidad, sus formas. Es entonces cuando empieza el final de su carrera como competidor.

Th3Antonio, jugador de League of Legends para Giants que debutó en la LVP con 16 años. Fuente: Gamergy.

Durante mi etapa como parte del equipo técnico de un club de esports, he tenido la suerte de experimentar cómo diferentes deportistas afrontan su carrera. Relacionándolo con el tema en cuestión, he podido trabajar a la vez con un jugador de 14 años y otro de 30. Desde luego, se trata de una situación especial, pero perfecta para analizar lo comentado aquí.

La relación entre estos dos jugadores debe ser excelente para que el equipo funcione. Ni el veterano debe pecar de experimentado, ni el joven de irrespetuoso o alocado. Por suerte para el equipo, estos dos deportistas tenían una buena relación. En ocasiones, se me olvidaba completamente que uno de ellos doblaba en edad al otro.

“Lo más importante para que la edad no sea un problema en un equipo es poner metas comunes”.

Y es que ese debe ser el objetivo. Ambos jugadores pueden aprender el uno del otro, tanto fuera como dentro del partido. Lo más importante para que la edad no sea un problema en un equipo es poner metas comunes. “Queremos conseguir esto y esto otro, y para ello vamos a hacer esto de aquí”. La actitud lo es todo en estos casos y hace que la edad mental de ambos se aproxime cada vez más. No hay que verlos como un jugador de 30 años y otro de 14, sino como dos deportistas trabajando unidos para un objetivo en conjunto.

Independientemente de la duración de la carrera profesional de los jugadores, hay que trabajar en que la edad no sea un problema dentro del club. Ya que el paso del tiempo es algo que no podemos controlar, centrémonos en lo que sí: El juego en equipo.